Se ha ido a duchar, me ha ordenado ducharme después y mientras lo hacía he recibido un WhatsApp que he leído después con unas indicaciones:
-Ropa cómoda, que me abrigue al principio y accesible.
-Lush puesto
-Ganas de mamar
...
Me puse mis calcetines largos, unas bragas transparentes, una camiseta larga y la "chaquetita" de la foto del perfil, la que uso siempre con Él y es muy accesible. Tampoco es que la ropa me fuera a durar mucho. Ah, y el lush, obviamente que comenzó a vibrar en cuanto crucé la puerta.
Y ahí estaba Él, tumbado en Su cama, con todo preparado alrededor y una polla libre y dispuesta a ser mojada por mí (en varios aspectos).
Yo solamente tenía que obedecer y cumplir, pero no fue todo tan rápido, me hizo subirme sobre él, para entrar un poco en materia. Tocarlo, besarlo y rozar mi cuerpo con el Suyo solo iba a empeorar mi estado mental porque desde el principio me lo dejó claro: "Hoy estás aquí solo para servirme, no te vas a correr, no te voy a follar y no vas a disfrutar, solo vas a darme placer a mí". Y un "por supuesto, Amo" sale de mi boca al instante porque cumplir y ser lo que Él necesita cuando lo necesita es lo que me hace feliz. Es para lo que sirvo y lo que soy: un objeto, un juguete, agujeros para que Él rellene cuando quiera.
Tras acabar ya casi desnuda, me ordenó que bajara y entonces comencé a cumplir con mi obligación. Hacía tiempo que no teníamos un ratito así, un ratito que llegó a ser casi una hora simplemente mamando y mamando, simplemente dándole placer y... me hizo bajar más y más y acabé con mi lengua dentro de su culo y "¿Qué pasa, cé? ¡Te gustaría correrte ahora, ¿verdad? Te gustaría correrte mientras me comes el culo...". "Sí, Amo", fue lo que pensé, "ojalá me lo permitieras".
Pero cuando pensé que acabaría en mi boca, me ordenó ponerme a cuatro y por tercera vez (sí, las vamos contando, de momento) me la metió de golpe y a pelo.
"¿Sabes qué pasa? Que me gusta tanto follarte que no voy a desaprovechar esta ocasión. Eso sí, no te vas a tocar, ni yo te voy a tocar, si te corres, que sea mientras te follo, si no, mala suerte, otro día."
Al fina acabó tunbándome bocarriba y continuó así hasta que sí, por el roce, por sentirlo dentro de mí piel con piel, por llevar tantos días sin tocarme y por todo lo que Él me provoca, le pedí permiso y acabé teniendo un maravilloso orgasmo alrededor de su polla. Su corrida acabó sobre mi cara, sobre mi boca y sobre el cuello poco después.
Y esta noche, es otra noche para apuntar y recordar por ser algo nuevo para nosotros, por sentirme de nuevo útil y perfecta para Él, porque si no fuera por Él yo no sería quien soy y como soy, porque juntos somos más perfectos aún, porque ser Su sumisa fue la mejor decisión que tomamos hace ya unos cuantos años, porque estar a Sus pies es en el sitio que quiero estar hasta que me muera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario